Medí después de cerrar el embalaje. Las dimensiones válidas para preparar la cotización son las exteriores máximas, incluidas esquinas, film, asas y cualquier saliente.
Procedimiento
- Apoyá el bulto estable sobre una superficie plana.
- Asigná largo al lado mayor de la base.
- Medí el otro lado de la base como ancho.
- Tomá el alto desde la base hasta el punto superior.
- Anotá centímetros y peso real junto a una identificación.
Ejemplo
Una caja mide 43,2 × 31,5 × 28,1 cm. No recortes decimales; registrá los valores reales o aplicá el redondeo que indique el servicio. Si se agrega un esquinero, repetí la medición.
Bultos irregulares
Imaginá el prisma rectangular más pequeño que contiene el objeto protegido y medí sus extremos. Para cilindros, muebles o piezas con patas, incluí el espacio que realmente ocupan. Indicá si no pueden apilarse.
Varios paquetes
Numeralos y medí cada uno. “Tres cajas medianas” no permite verificar capacidad. Una tabla 1/3, 2/3 y 3/3 reduce omisiones y ayuda a relacionar etiquetas.
Errores frecuentes
- Usar medidas internas.
- Medir antes de embalar.
- Confundir centímetros con metros.
- Promediar tamaños diferentes.
- Olvidar la base de un pallet.
Luego podés usar la calculadora.
Preguntas frecuentes
¿En qué unidad mido?
Usá centímetros si la fórmula o formulario los solicita.
¿Incluyo salientes?
Sí, medí los extremos exteriores.
¿Puedo usar una medida promedio?
No si los bultos tienen tamaños distintos.
Medí el bulto terminado
Cerrá la caja, acomodá solapas y apoyala sobre una superficie plana. Tomá los máximos exteriores de tres ejes perpendiculares. Incluí abultamientos, asas o protección. Escribí cada valor con unidad y no redondees hacia abajo.

Caso práctico: caja deformada
Una caja mide 58 cm en la base, pero se abomba hasta 62 cm. Para describir el espacio ocupado usá 62 cm. Si comprimís el cartón para leer 58, la medida no representa el viaje y puede ocultar un embalaje insuficiente. Reforzá o cambiá la caja si la deformación compromete estabilidad.
Control del instrumento
Verificá que la cinta empiece en cero, esté legible y no quede inclinada. Para peso, usá una balanza adecuada y superficie nivelada. Nuestro criterio es repetir la medición cuando dos personas obtienen valores diferentes y conservar fotos.
Varios bultos
Medí y pesá cada unidad. Después calculá totales. Numerá los bultos y mantené la relación con la orden. No promedies porque una sola unidad puede superar una condición.
Fuentes y continuidad
El INTI mantiene referencias nacionales para longitud, masa y volumen; fuente verificada el 19 de septiembre de 2026. Seguí con peso volumétrico y metros cúbicos.
Objetos cilíndricos o irregulares
Medí el rectángulo exterior máximo que los contiene en la orientación de despacho. Para un rollo, registrá largo y diámetro, pero proporcioná también las tres dimensiones requeridas por el cotizador. Protegé extremos y evitá que ruede.
Paquetes blandos
No los comprimas con la cinta sólo para obtener una lectura menor. Cerrá de manera estable y medí la forma que conservarán. Si cambian fácilmente, considerá un contenedor más rígido para evitar enganches y medidas variables.
Calidad de la medición
Definí una regla interna: instrumento, unidad, punto de redondeo y responsable. Tomá una muestra y repetí con otra persona. Si hay diferencias frecuentes, capacitá con ejemplos reales. La precisión debe ser suficiente para la operación; no agregues decimales que el instrumento no puede sostener.
Ficha final
Guardá largo, ancho, alto, peso, cantidad, foto y fecha. Vinculá la ficha a la cotización. Si se vuelve a embalar, creá una nueva versión. Esa trazabilidad explica por qué una medición de admisión puede diferir de un borrador inicial.
Verificación final: Antes de cotizar, leé en voz alta cada medida con su unidad y comparala con la foto. Verificá que largo, ancho y alto no se hayan intercambiado cuando el sistema asigna nombres específicos. Para una pieza que sólo puede viajar orientada, documentá también esa posición.
Para trabajos repetidos, calibrá o verificá periódicamente los instrumentos según el uso y registrá cualquier reemplazo. Una cinta dañada o balanza inadecuada introduce errores sistemáticos.




